Tuesday, April 1, 2008

¿Adiós al Big Mac?

Para el consumidor actual, saborear una hamburguesa con patatas no es suficiente, ahora pide una experiencia completa y significativa. Las cadenas de comida rápida atraviesan una crisis de identidad que les ha de llevar a satisfacer las nuevas y sofisticadas expectativas de la clase media.

La comida rápida ya no es lo que era. Durante décadas, el principal aliciente de este tipo de restaurantes ha sido saber que una hamburguesa tendría exactamente el mismo sabor (sin matices, sin sorpresas) en nuestro barrio que al otro lado del mundo (¿quién en un viaje no ha acabado en un McDonald’s tras plantearse ciertos reparos frente a la gastronomía local?), las cadenas se plantean ahora cómo ofrecer al consumidor algo que es contrario a su propia esencia, global y seriada: una experiencia única. Las compañías viven en estos momentos una suerte de crisis de identidad y, obligadas a replantear su modelo de negocio, se arriesgan no sólo a un patinazo financiero sino también a la desorientación de su clientela. (más…)

escrito por Cristina Díaz a las 1:02 pm  
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