Monday, February 18, 2008

La vida es una ‘playlist’

The Way we Live Now (2007), de Dave Muller.

El artista californiano Dave Muller pinta retratos a partir de las canciones favoritas, explica la historia de occidente antes y después de la llegada del rock y nos abre su inmenso iTunes en una espectacular exposición en el Musac.

Es una de esas costumbres que todos tenemos y que nadie aceptaría en público. Uno visita la casa de un conocido y, casi sin querer, empieza a mirar de reojo que discos y libros tiene. Si hay coincidencias con los que pueblan nuestras estanterías, hay muchas posibilidades de que le empecemos a ver con mejores ojos. Aunque también es muy posible que nos llevemos más de un susto. Las referencias musicales que uno maneja en la vida, y en parte gracias a esta especie de eterna adolescencia en la que vivimos instalados (que empieza a los 13 y acaba en un lugar indefinido, a menudo más allá de los 40), se han convertido en señas de identidad que pueden crear auténticas filias y fobias, además de permitirnos un retrato rápido y más o menos preciso (obviamente, en clave pop) del otro.

Gracias por la música

Todo esto se amplifica si uno es un auténtico coleccionista de música. Es el caso del artista californiano Dave Muller, que ha presentado la instalación “I like your music, I love your music” en el Musac (León), en cuya trayectoria tiene tanta importancia la obra visual como sus aventuras musicales. Trompetista y disc jockey, ha tocado en varias bandas a lo largo de su vida y además es un febril coleccionista de vinilos. Muller compaginó esta actividad con la creación artística, fundamentalmente el dibujo, que al principio no trataba sobre su gran pasión, aunque uno de los elementos esenciales de su trabajo, la apropiación de iconos de la cultura ya empezaba a asomar. “Al principio la música formaba parte de mi trabajo de una forma más estructural”, nos cuenta el artista, “los dibujos tomaban el título canciones o la usaba como punto de partida para organizar mis exposiciones, aunque evitaba convertirla en la temática de mi trabajo, en parte, porque pensaba que ningún arte sobre música sería más interesante que la música en sí misma.”

Retratos en vinilo

Finalmente Muller dio con la fórmula para unir ambas facetas de su vida: la reproducción de la iconografía propia la música, o quizá de su aspecto más material (las portadas de discos, los cassettes, las clasificaciones que aparecen en la prensa especializada). Estos elementos se transforman en la obra de este artista en un retrato individual y colectivo de las emociones vinculadas a partir de determinados hitos de la historia música. En este sentido cabe destacar la serie “Top Ten”, que abre la muestra del Musac, unos “retratos” realizados a partir de los 10 temas favoritos de parientes, amigos y colaboradores. Los lomos de estos discos, reproducidos con la medida exacta de la estatura de los retratados, vienen a sustituir aquí a la persona: “La gente decide sus canciones de maneras muy diferentes. Algunos eligen sus temas guiados por la nostalgia, otros hace una selección más autoconsciente o impulsiva, mientras que un personaje los eligió teniendo en cuenta una estrecha gama de colores.” Curiosamente, no es difícil hacerse una idea (acertada o no) de quien se esconde detrás de cada una de estas listas. La intención de Muller es también investigar los efectos que provoca sobre las personas: “Creo que nos acercamos al mundo a través del lenguaje y mi idea de éste incluye tanto la comunicación visual como la musical. Así que supongo que en cierta manera, somos lo que escuchamos. La música afecta a cada persona de forma completamente diferente. Dicen que Andy Warhol escuchaba sus “maxis” de manera obsesiva, la misma canción pop una y otra vez durante horas y horas. A mí eso me volvería loco”.

Música de fondo

De la misma manera los momentos decisivos de nuestras vidas acaban teniendo una banda sonora, la de Muller también parece tener música de fondo. En su gran mural “The Begining of the Middle, the Middle of the Middle and the End of the Middle” (2005), el artista crea una línea de tiempo donde repasa la historia y señala algunos de los acontecimientos musicales o no (la bomba atómica pero también la irrupción de la música disco). “Es un paisaje. Me gusta pensar que toda la música está ahí fuera como si fueran fósiles, uno encuentra los diferentes estilos cuando está preparado y no cuando tienen lugar. Atraviesas ese territorio como si se estuviera formando en ese momento, pero seguramente acabas cavando, buscando piedras y huesos más tarde. Utilizo símbolos que, al menos para mí, significan algo pero normalmente los elijo por sus cualidades polivalentes. A veces, un árbol es un árbol, otras puede querer significar un evento o género musical. Eso sí, me hacen muy feliz las aportaciones de los demás en esta discusión”.
El “medio” al que hace referencia el título es el advenimiento de la música rock. En el centro de esta particular cronología encontramos un riguroso y detalladísimo esquema con los estilos, géneros y subgéneros de la música desde los cincuenta a finales de los setenta. Es una reproducción del gráfico “The Genealogy of Pop/Rock Music”, que Reebee Garofalo creó en 1977 y que se considera algo así como la historia canónica de estos estilos, citada por igual por académicos y prensa especializada. Aunque también se refiere a ese rasgo obsesivo propio de los coleccionistas, esa pasión por categorizar y etiquetar: “¡Me fascina el ingente número de géneros y subgéneros que la gente se inventa! Si miras en las páginas de venta de discos, como gemm.com, te harás a la idea” Y señala la lista de un usuario que vende vinilos clasificados en ¡62 estilos distintos! “Dicho esto, todo el mundo piensa que soy como ese tío de la película Alta fidelidad, que no he visto por cierto. Me obsesiona más escuchar cosas nuevas que etiquetarlas y hacer listas. Tengo 5.000 LP, pero están organizados por el nombre del artista en un grupo, sin dividirlo por géneros, y los discos recopilatorios en otro”

Archivo abierto

Dave Muller no queda fuera de estos retratos. A lo largo del espacio expositivo unas pequeñas radios hacen sonar canciones del archivo digital del propio artista, es la instalación “Where I’m At Is…”. “Es una autorretrato, similar a los que hago de otras personas, sólo que sonoro. Las radios del Musac son copias bastante aproximadas de lo que suena en mi estudio cuando trabajo. A menudo, escucho mi colección completa de canciones en modo aleatorio. En general, no tomo decisiones específicas sobre que debe sonar cada día. Porque ya he decidido qué forma parte del archivo en primer lugar. Con tantos temas (unos 170.000) hay toneladas de cosas que no he oído nunca o que no puedo recordar. Así que en cierta manera es como una emisora de radio”
Así que incluso un coleccionista de vinilo se ha rendido a las ventajas de lo digital. “Los ordenadores han facilitado mucho la forma cómo escuchamos música”. Eso sí, algo se pierde con el MP3. “Mucha gente cree que se pierde calidad de sonido, aunque, sinceramente, mi oído ya no es lo que era (con cuarenta y pocos, ha tocado en un montón de bandas y he ido a muchos conciertos). Antes escuchábamos cassettes y creo que el sonido de los formatos digitales es bastante mejor. Creo que lo que estamos perdiendo es una dimensión física y visual asociada a la música, algo que sí entiendes con las actuaciones en directo, y eso estaba muy conectado a las portadas de los discos de vinilo” Es decir, que Muller descarga música en Internet. “Por supuesto, soy el primero en aceptar que lo hago y digamos que de todo tipo de fuentes. Debo ser el peor enemigo de la industria discográfica. Pero también es verdad que gasto más dinero en discos y CD que en toda mi vida. Todo lo que me bajo funciona como una muestra de material que luego buscaré en el mercado. Así que no me trago eso de que las descargas matarán la música. Las cintas de cassette no lo hicieron en los 70 y 80. La grandes compañías discográficas deben innovar para sobrevivir en esta atmósfera y creo que es cuestión de tiempo. En mi opinión, de momento han sido muy perezosas”.

Artista pluriempleado

Agitador cultural, disc jockey y músico, Dave Muller es asimismo responsable de los Three Day Weekend. Un formato de evento (y bastante noventas, para qué engañarnos) de exposición puntual. El artista comisariaba y seleccionaba una serie de muestras, ciclos de vídeo, conciertos y performances, que tenían lugar en contextos completamente underground y en enclaves distintos. Con el tiempo, fue cobrando importancia y este tipo de actividades puntuales y voluntariamente efímeras se ha extendido por capitales como Londres, Nueva York, Berlín y Tokio, ya en colaboración con instituciones y museos.
Esta actividad se puso en marcha en Los Angeles en 1994 y se convirtió en emblema de la escena californiana de esa década, pionera de una actitud relajada y sin prejuicios hacia el arte. La revista Frieze la describió en su mometo como un evento “donde no había la presión de ver y ser visto, las recepciones de Muller no implican mayor estrés que escuchar una banda de garage o comerse un perrito caliente”. Actitud que, afortunadamente, todavía respira su arte.

El Top 21 de Dave Muller

Le pedimos a Muller que nos hiciera un Top Ten, como el de sus retratos, que sirviera como banda sonora para la exposición “I like your music, I love your music” en Musac. Con varias decenas de miles de canciones en su iTunes, la cosa quedó en Top 21. Eso sí, más diverso, imposible.

1 - “23 Years Too Late”, Wire.
2 - “Canto”, Baden Powell.
3 -“Orans”, Paul Metzger.
4 -“Toulou, Ou Coucal”, Jean C. Roché, Nelly Desesquelle.
5 - “Elephant Gun”, Beirut.
6 - “Rosita la de las cartas”, Jorge Veloza.
7 - “Ko Droka Na Bogi”, The Adi Cakobau Girls School Choir (Sawani, Fiji).
8 - “Canto Di Malavita”, Noah Creshevsky.
9 - “Black Box Disco”, Richard Edson/B’s/Adele Berti/Angel Quinones.
10 - “Fox Chase”, Coy Martin.
11 - “Tourterelle Pleureuse”, Jean C. Roché, Nelly Desesquelle.
12 - “Esa Tristeza”, El Kinto.
13 - “Noche Especial”, Dick El Demasiado.
14 - “Ya se ha muerto mi abuelo”, Juaneco y su Combo.
15 - “You Got Yr Cherry Bomb”, Spoon.
16 - “Open Up”, Chic.
17 - “Piss Factory”, Patti Smith.
18 - “Crystal Motions”, Roland Young.
19 - “La pastora de los peces”, Arco Iris.
20 - “The Sixth Ear”, Nik Pascal.
21 - “I Walk A Hot Wind”, Legendary Stardust Cowboy.

escrito por Cristina Díaz a las 10:24 pm  

No hay comentarios »

No comments yet.

RSS feed para comentarios en este post. TrackBack URI

Deja un comentario