Monday, October 30, 2006

GRL: graffiti geek

Los famosos throwies de Graffiti Research Lab.

Sí, amigos. Por fin, los tenemos. Nos ha costado un par de meses, varias llamadas a Nueva York y varios euros tragados por el Skype. Pero después de todas esas aventuras, nos encontramos con Evan Roth, uno de los miembros fundadores de Graffiti Research Lab.

Desde principios de año nos hemos interesado por estos geeks de la calle, que han aplicado la tecnología al bombardeo urbano. Con tecnologías accesibles, herramientas más propias de la ferretería que de la tienda de bellas artes, ingenio y participación, este colectivo ha revolucionado el arte del graffiti. Para empezar, han aportado luz, con el magistral uso de las bombillitas LED, en sus Throwies (luces envueltas en cinta adhesiva que se pueden lanzar sobre cualquier superficie) o el electro-graf, un graffiti con pintura magnética donde se pega un display de estos LEDs.

Abiertos a todo tipo de colaboraciones y con una filosofía de “código abierto”, de difusión de las tecnologías y procesos que surgen de su labor de investigación, su objetivo es dar a los ciudadanos herramientas para reclamar el entorno urbano y arrebatárselo a las corporaciones que se han apropiado, de manera implacable de nuestras ciudades.

En Ars Electronica explicastéis que tú habías hecho investigación sobre el graffiti, y que tu compañero, James Powderly, trabajaba en una compañía robótica antes de fundar Graffiti Research Lab. ¿Cuáles eran tus líneas de investigación en la Academia Parsons? La idea de hacer investigación académica sobre este tema suena muy interesante…
Sí, en la Parsons trabajé en un proyecto llamado Graffiti Analysis, que era una obra de software modificado que registraba y representaba los movimientos y gestos de los graffiteros mientras pintan. Traté la disciplina como una fuente de datos más que como un producto final y trabajé con writers de renombre de la zona de Nueva York, como Hell, Jesus Saves, Avone o Katsu. Parsons Design and Technology tiene mucho interés en los proyectos sobre tecnología que interactúan con la ciudad. Josh Kinburg creó Bikes Against Bush (Bicis contra Bush) un año antes de que me graduara, y ahora yo estoy dando un curso llamado Geek Graffiti, que explora directamente cómo “hackear” los espacios urbanos.

¿Cómo empezaste a interesarte en el desarrollo de nuevas técnicas?
Me mudé a Nueva York en 2003 e inmediatamente me enamoré con todo el graffiti que veía en el camino entre mi apartamento en Brooklyn y mis clases cerca de Union Square. Mis habilidades, sin embargo, no tienen nada que ver con el dibujo y la ilustración, sino más bien con el diseño y el código así que empecé a utilizar estos intereses para aplicarlos en el street art.

¿Cuál es vuestro background y cómo lo aplicáis en GRL? ¿Cómo empezó todo?
ER: Antes de GRL, yo estaba acabando mi tesis sobre, precisamente, explorar el uso de la tecnología dentro de esta comunidad. Hice una solicitud para una colaboración en el OpenLab de Eyebeam, basada en este trabajo. Fue así como conocí a James y nació Graffiti Research Lab. James aportó su background en robótica, hardware e ingeniería a mis conocimientos, digamos que más orientados a la pantalla. Un día se nos ocurrió envolver una luz LED, un imán y una batería con cinta adhesiva, la lanzamos a un paso elevado y el resto es historia.

En el blog del proyecto, hemos visto varios artistas colaborando con GRL, ¿quiénes son los miembros del colectivo y cómo puede un artista empezar a colaborar con vosotros?
James y yo constituimos el núcleo de Graffiti Research Lab, pero trabajamos con muchos colaboradores, graffiteros, artistas, activistas, programadores, compañeros de trabajo, estudiantes, amigos, etc en cada proyecto según la base de éste. Estamos abiertos a trabajar con cualquiera que le esté interesado y activo con la idea de utilizar la ciudad como su patio de recreo personal.

Es muy interesante cómo lleváis a la calle lo que podríamos llamar filosofía open source, que nació con la programación. De hecho, OpenLab, donde trabajáis, se define como “un hogar para los artistas y hackers pioneros en la creatividad open source”. ¿Cómo empezastéis a sacar esta cultura digital y de código abierto para llevarla a la calle? Por ejemplo, compartís vuestros “descubrimientos” en el blog, en revistas, en talleres…
Bueno, las actitudes open source hacia la construcción de objetos físicos ha estado siempre ahí, en la forma de instrucciones del tipo “cómo hacer…”, lo ves en la cocina, en la calceta, el bricolaje, etc. Lo que hemos intentado es compartir los métodos qué hemos ido encontrando, creando, para hacer cosas con tecnología específicamente en la ciudad. Crear y modificar herramientas es también una parte de la cultura del graffiti desde sus orígenes, en forma de marcadores caseros y modificaciones en capuchones de los sprays (por nombrarte algunos). Queremos que a la gente les gusten nuestros métodos de organizarnos, que innoven más allá de lo que nosotros les hemos presentado y creen nuevas formas en la ciudad que sean detonantes de cambios y debates reales.

Hacéis un montón de cosas con luces LED, como los throwies, una de vuestras “herramientas” de graffiti más célebres. ¿Cómo y por qué empezastéis a usar esta tecnología?
Las luces LED son un medio que los anunciantes han usado durante décadas para expandir sus mensajes en la ciudad. Son baratas, gastan poca energía y son muy visibles. Nuestro uso de LEDs es un intento de demostrar que cada uno puede usar esta tecnología tan simple para difundir otras ideas más allá de la publicidad y el consumo.

La participación es, a menudo, necesaria en vuestras acciones (los throwies lanzado por mucha gente a la vez, como en Nueva York o en los tranvías de Linz). Últimamente, también habéis creado un par de obras con un cierto mensaje de denuncia. Me pregunto si tenéis una cierta agenda o si planeáis crear más obras activistas…
Yo veo el graffiti como una acción social o política, así que en cierto sentido veo que toda la obra de GRL es política. A veces, de hecho, siento que cuando es explícitamente político puede perder su poder de persuasión. El street art es más fuerte y político cuando es original, creativo e inspira a otros a romper con leyes similares. Por ejemplo, cuando una imagen de Banksy de dos policías besándose puede ayudar a que una generación entera de vándalos artísticos, una pancarta donde ponga “BUSH LIED PEOPLE DIED” (“Bush mintió y gente murió”, popular lema anti-Bush) puede quitar las ganas de salir a la calle a trabajar. El graffiti político es el que convence a los soldados para hacer la revolución.

GRL está teniendo un impacto fabuloso en internet, y también estáis haciendo un montón de “bolos” últimamente. ¿Por qué creéis que se ha generado esta interés? Puede que quizá hayáis dado un paso con las técnicas de graffiti que todos estaban esperando.. Y, hablando de giras, ¿vendréis a Barcelona? Nos encantaría tener una de vuestras obras por aquí…
Creo que el éxito se debe al interés de la gente en crear y usar tecnologías para cosas que nos fortalezcan… Además creo que a la gente simplemente le mola la música que ponemos en los vídeos. Sobre lo de ir a Barcelona, estamos hablando sobre la posibilidad de ir al OFFF en mayo.
Y finalmente, ¿en qué estáis trabajando ahora? ¿Hay alguna nueva obra o tecnología que veremos pronto?
Ahora mismo estamos explorando formas de usar grandes globos de helio para levantar pancartas y adherirlas a superficies metálicas, por ejemplo, puentes, con imanes. También estamos trabajando en el desarrollo de un proyecto con un sistema de láser, que sea barato y fácil de construir. Estos dos proyectos se harán públicos en los próximos 2 o 4 meses.

escrito por Cristina Díaz a las 5:19 pm  

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